La Paradura del niño, constituye una tradición que es originaria en los estados andinos venezolanos (Táchira, Mérida y Trujillo), entre el 1 de enero y el 2 de febrero. Esta fiesta, que se celebra en las casas donde la devoción de sus habitantes se expresa en complejos y elaborados pesebres (belenes) y que consiste en pasear al Niño Jesús en un pañuelo de seda, con cantos y procesiones por las calles de la localidad, en señal de que el niño ya puede caminar. El día de la celebración, los participantes entonan coplas pidiendo al Niño Jesús que bendiga las casas y los campos. Cuando termina el paseo, el Niño es regresado y vuelto a colocar en el Pesebre, pero de pie.
La idea popular de representar la vida del infante Jesús con la Paradura del Niño, recuerda al niño perdido y
luego hallado por su madre, hablando en el templo con los
doctores de la ley.
Muy probablemente, esta tradición tenga su origen en la Europa medieval, puesto que entonces, en muchas regiones europeas se realizaban escenificaciones fuera de las iglesias, que se inspiraban en la Biblia y la liturgia católica. Las escenificaciones callejeras, fueron llevadas al nuevo continente de la mano de los españoles. Con algunos cambios muy sutiles, La Paradura actual, es muy semejante a la que se realizaba en tiempos coloniales.
No hay fecha exacta para realizar esta fiesta. Depende en parte de sus organizadores el día que está se realizara. Habitualmente a mediados de Enero, pero en algunas localidades la hacen coincidir con la fiesta de la Candelaria (2 de febrero).
Todo comienza con el robo del niño del Pesebre (belen) por algún vecino. Este robo ha sido pactado previamente. Luego de algunos días (generalmente 3), los dueños de la casa donde se realizó el "robo" deben organizar una fiesta, donde por respeto al niño perdido, no se baila (aunque esta parte, la de no bailar, se la saltan algunos y se baila mucho...). Previamente se ha elegido a una pareja como padrinos del niño (que le ayudaran a "caminar"). A los pequeños de la casa se les visten representando a los personajes del pesebre (La Virgen, San José, Los Reyes, pastores, ángeles).
A los asistentes a la fiesta, se les entregan una vela. Solo las que llevan los padrinos estan adornadas, que se encienden en el momento en que se "encuentra" al niño (recuerden que el robo ha sido previamente pactado). Los padrinos toman al niño, al que colocan en una cesta o simplemente lo llevan en la mano envuelto en un pañuelo de seda, comenzando el paseo del niño por las calles y casas de la localidad. El paseo se acompañan de fuegos artificiales. Depende de los organizadores, pero en algunos casos, todos los asistentes pueden llevar la imagen en algún momento. No solo los padrinos. La procesión va acompañada de coplas y décimas en honor del niño encontrado y que camina con ayuda de sus padrinos.
Al llegar al pesebre original (es decir de donde fue robada la imagen del niño Jesús), los padrinos besan la imagen y la dan a besar a los asistentes. Al finalizar, la imagen es devuelta a su pesebre original, pero es puesta de pie, en señal de que el niño ya camina. Una variante es que la imagen, luego de ser besada por los asistentes, se le entrega a los dueños de la casa, para que la coloquen el belen, de pie por supuesto.
La fiesta termina con un rosario, que da inicio a las peticiones de salud y bienestar para el año recien comenzado. Luego se convida a los asistentes a comer bizcochos y vino y continuar la celebración (es decir seguir bailando), por la aparición del niño.
La paradura ha trapasado la frontera venezolana en muchos casos. Se han escrito artículos sobre esta tradición en prestigiosos diarios internacionales (New York times es uno de ellos The times de Londres y Clarín argentino) y en algunos países (Canadá y España, en las canarias) se realizan representaciones de esta tradición ya no solo por venezolanos, sino también por los nacionales de esos países de acogida.
Una tradición ligada a la religión donde, porque quizás hay mezcla del animismo que los esclavos llevaron a América, la Iglesia no es la protagonista, sino la gente de a pie. En Venezuela, incluso los no católicos, participan activamente en el mantenimiento de la tradición.
En casa, si bien no se paseaba al niño, a mediados de enero, mi mamá lo pone de pie. Ya estos años lo hace menos, pero cuando hablamos me pregunta si le dí la vuelta a los reyes (después del 6 de enero, en algunos casos a los reyes se les pone de espalda al niño, en señal de que regresan a sus reinos) y si puse de pie al niño. El belen de casa se queda muy pocos días luego del 6 de enero (este año hasta el 8 de enero) por lo que no le doy la vuelta a los reyes ni pongo de pie al niño.
Una entrada de Madame Praliné (Alma) sobre la nostalgía que da quitar los adornos de navidad y un comentario mio en esa entrada, dieron pie para recordar esta tradición. Gracias Madame ;P
Las imágenes son de la red
Saludos y hasta la próxima




















