
El 6 de Noviembre de 1661, nacía el vigésimo hijo de Felipe IV (el quinto con la Reina Mariana de Austria). Según la "Gazeta de Madrid", periódico de la época, ese día nacía: "un robusto varón de hermosísimas facciones, cabeza proporcionada, pelo negro y algo abultado en carnes....". Sin embargo el Embajador de Francia, enviaba este comunicado a Luis XIV: "El Príncipe parece bastante débil, muestra signos de degeneración, tiene flemones en las mejillas, la cabeza llena de costras y el cuello le supura.....asusta de feo...." El recién nacido sería el futuro Carlos II.
El aspecto del Rey, no cambio mucho desde entonces. Refieren que tuvo 14 amas de crías (algunas referencias dicen que 12, otras la aumenta a 18), que le alimentaron hasta los 4 años. El entonces Príncipe, a pesar de la alimentación era enclenque, no sabía hablar, y tenía frecuentes catarros y diarrea. La debilidad muscular del niño era tal, que no pudo caminar hasta los 6 años, ni siquiera mantenerse en pie.
Pero adicionalmente a este detalle de raquitismo, muy probablemente debido a carencia de vitamina D, porque al Príncipe casi no le sacaban de Palacio para evitar "enfriamientos", padeció de afecciones bronquiales, sarampión y varicela a los 6 años, rubeola a los 10, viruela a los 11 y crisis epilépticas hasta los 15 años.
Pero algo preocupaba más a la Corte que todo lo anterior....El escaso desarrollo intelectual. Hasta los 10 años no pudo hablar de forma inteligible. No supo escribir correctamente. Su falta de interés por los estudios era "compensado" por su interés en ir a preparar los postres en la cocina. Tenía reacciones de cólera de forma súbita y una gran afición por el chocolate, que según el Profesor Alonso Fernández, era "chocoholismo". Sin embargo, a pesar de todo, Carlos II tuvo un enorme sentido por la Realeza.
La falta de interés de Carlos II en gobernar, quedo demostrado en el momento en que supuestamente debía tomar las riendas del entonces vasto Imperio Español. Debía ser declarado mayor de edad a los 14 años (ya era Rey, pero Mariana de Austria retraso por dos años esa declaración). Esto favoreció la Privanza de Valenzuela, que la venía ejerciendo. Este retraso, creo un episodio al mejor estilo de las comedias de la televisión, donde Carlos se enemisto con su Madre en favor de su medio hermano Juan José de Austria, a quien nombro en la Privanza. Juan José muere a los 3 años de ejercer la Privanza. Carlos II vuelve su Madre, prometiéndole fidelidad.
Durante las fechas, Carlos estaba pendiente de su próximo enlace matrimonial, que se había comenzado a negociar en 1678. La Reina sería María Luisa de Orleáns, de 17 años, sobrina de su hermana María Teresa, esposa de Luis XIV. Si bien Carlos se enamoro de inmediato de su futura esposa, no ocurrió lo mismo con María Luisa.
El 18 de Noviembre de 1679, se casan Carlos II y María Luisa de Orleáns. Ni la mejor disposición de la Reina hizo que quedara embarazada. Los médicos de cámara de entonces, referían que "La precocísima eyaculación del Rey, no permitía la efusión con la Reina". Realmente nunca se consumo el matrimonio, por la impotencia de Carlos.
Según las bibliografía médicas, es casi seguro que el Rey presentara un síndrome médico denominado Síndrome de Klinefelter. Este es una afección genética caracterizada por un cariotipo 47/ XXY. Es decir, El Rey tenía un cromosoma de más (tenemos 46 cromosomas repartidos en 23 pares; 22 + el par que nos da el sexo. En el caso del Rey el par sexual tiene un cromosoma adicional. Es un trio....;D). Esta patología determina un hipofunción testicular (funcionan por debajo de la normalidad), genitales pequeños, testículos atróficos, falta de formación de espermatozoides (azoospermia) y fibrosis de los túbulos seminíferos (por donde transitan los espermatozoides). Al no haber espermatozoides, hay esterilidad masculina (impensable en la época que El Rey fuese estéril) pero entonces no se diferenciaba la secreción prostática (que aparece en los primeros momentos del acto sexual y es a lo que se refiere como "precocísima eyaculación"), de la secreción espermática (donde se encuentran los espermatozoides en cantidad suficiente para producir el embarazo). Así que El Rey tenía Libido, una moderada erección de su pene, pero no secreción espermática. Hasta el Embajador francés logró obtener unos calzoncillos del Rey para enviarlos a Francia y determinar si el Rey era estéril o no (los dos médicos que opinaron sobre el tema dieron respuestas ambiguas. Realmente no tenían ni idea).
Este síndrome se acompaña de un fenotipo (aspecto físico) que El Rey no tenía: Talla alta, tipo eunocoide con largas extremidades y ginecomastia. Hay variantes del Klinefelter que cursan con talla normal y sin ginecomastia, pero si con azoospermia y retraso mental.
No solo El Rey tenía este problema. Posiblemente debido a su glotonería y a su prognastismo, que le impedía masticar adecuadamente, también tenía trastornos digestivos. Problemas que también tenía La Reina, debido al régimen de "friuras" (alimentos fríos) que le hacían comer para que concibiera (El Rey no podía ser el estéril).
Esa alimentación fría que recibía la Reina pudo haber producido la peritonitis (importante infección del abdomen casi siempre precedida de apendicitis o de otra infección abdominal) que la mató, aunque algunos biógrafos dicen que fue envenenada y otros que se cayó del caballo. A pesar de amarla mucho, Carlos II acogió con agrado el nuevo matrimonio que le habían arreglado. La elegida era Mariana de Neoburgo, hija de los Electores de Sajonia, que habían tenido 23 hijos (supusieron que así se aseguraría descendencia). Pero.....la ansiada descendencia no llego. La nueva Reina, que fingió estar encinta, no solo intervino en política, intentando nombrar de forma directa el sucesor del Rey, sino en los episodios del hechizamiento del Rey.
Al ver que no había descendencia se empezó a sospechar del posible "hechizamiento" del Rey. Él mismo tenía sus sospechas: La Marquesa se Soisson, muy acreditada envenenadora de la Corte del Rey Sol, era la primera de la lista. En 1698 el Rey pidió al inquisidor general Cardenal Rocaberti que investigara su posible encantamiento. Otro episodio digno de comedia de televisión se produjo entonces: El confesor Real organizó la patraña en un convento de Caldas de Tineo, donde según al Capellán del convento se le apareció el mismo diablo diciendo que el encantamiento se lo habían dado en una taza de chocolate, el 3 de abril de 1675 y la causante fue su Madre, para seguir gobernando.
En vista de los anterior, al Rey se le comenzó a dar cualquier cantidad de pócimas extrañas que lejos de hacerle fértil, empeoraron su salud.
No contentos con esto, desde Viena llega un Capuchino que interroga al Rey brutalmente. Al final del interrogatorio el Capuchino refiere que no El Rey no esta encantado, sino hechizado y propone un plan al que le agrega la coletilla de que si falla, sería cosa de la medicina.....
El Plan falló..... Y la aparición de los médicos en la escena, no mejoraron la situación del monarca. En 1698 el Marqués de D'Harcourt escribía a Luis XIV: "Es tan grande su debilidad que no puede permanecer mucho tiempo fuera de la cama".....Señala la hinchazón de los pies piernas, vientre y cara y "hasta de la lengua, de forma que le impide hablar". Esta hinchazón probablemente se debía a trastornos renales producida por los cálculos que se encontraron en la autopsia del Rey.
Presentaba diarreas incoercibles, producidas a veces por los mismo médicos para eliminar "materia corrupta". En alguna ocasión quedo inconsciente luego de 18 deposiciones seguidas.....
Lo más grotesco de todo esto, es los tratamientos efectuados al Rey: Pichones recién muertos sobre la cabeza para evitar la epilepsia (que había regresado), entrañas calientes de cordero para las evacuaciones líquidas....Sin comentarios.
Las noticias sobre la salud del Rey se envían diariamente desde Septiembre de 1700. A principios de Octubre escribe el Dr Goleen: "Su Majestad recibió los sacramentos e hizo testamento ......La enfermedad es grave, en pocos días ha tenido 200 cursos (deposiciones)....ha perdido el apetito y parece un esqueleto".
El 1 de Noviembre de 1700 a poco de cumplir 39 años, tras dos dias en coma con una fiebre elevada, muere El Rey. En el testamento, El Rey había nombrado sucesor: El Duque de Anjou, futuro Felipe V.
En la autopsia del Rey apareció: "Un corazón muy pequeño, del tamaño de un grano de pimienta, los pulmones corroídos. los intestinos putrefactos y gangrenosos, en el riñón tres grandes cálculos, un solo testículo, negro como el carbón y la cabeza llena de agua...."
A pesar de morir joven, El Rey tenía un aspecto envejecido. A la vista de los hallazgos de la autopsia, se podía haber presentado también panhipopitituarismo. La Hipófisis o pituitaria es una glándula que prácticamente rige la secreción y producción del resto de las hormonas en el organismo. No es de extrañar que aparezca en paciente con Klinefelter.
El Rey Carlos II en si, era prácticamente un compendio de Medicina interna andante como se han podido dar cuenta.
Esta entrada colabora con la conmemoración del 349 aniversario del nacimiento del Rey Carlos II.
Agradecido a Carolus, Su Majestad Carlos II, por haber encomendado a este humilde súbdito colaborar en su onomástico. Por eso la entrada que habitualmente se actualiza los lunes, se ha actualizado hoy sábado 6 de Noviembre.
El retrato de Carlos II esta fechado en 1698. (La imagen es de la red)
Saludos y Hasta la próxima