Staphylococus aureus
Las enfermedades infecciosas pueden ocurrir de tres maneras:
-Las virales.
-Las micóticas (producidas por hongos).
-Las Bacterianas.
Dentro del espectro bacteriano hay algunas cepas que son resistentes a los antibióticos que se disponen y solo una combinación de antibióticos pueden eliminar el proceso infeccioso.
De más esta decir que los antibióticos SOLO funcionan en infecciones bacterianas y no virales (Para los hongos existen los antimicóticos, que en la práctica funcionan de una forma similar).
Dentro del grupo de bacterias, tenemos al Staphylococcus aureus. Esta bacteria vive con nosotros (es decir es saprofita), y solo en determinados casos produce infecciones que son fácilmente tratable con antibióticos de bajo espectro, hasta que nos topamos con el SARM (las siglas significan staphylococcus aureus resistente a la meticilina). Esta cepa hace que el tratamiento sea diferente y un poco más complicado que el habitual.
Las cepas SARM han sido descritas desde 1960 aproximadamente (año en que se introdujo la meticilina en el mercado). Los primeros brotes tuvieron relación con hospitales (sobre todo en paciente de Terapia intensiva), aunque últimamente ha desbordado esa frontera, para aparecen en infecciones adquiridas en la comunidad (es decir en la calle, como paciente externo).
La meticilina es un antibiótico del grupo de las penicilinas. Desde su aparición en el medio sanitario, la penicilina inicio una etapa dominada por su uso. Actualmente el uso de la penicilina es limitado por la resistencia bacteriana.
Posteriores investigaciones, hizo que aparecieran los derivados de penicilina, (amoxicilina, ampicilina, cefalosporinas) que mantiene en común un anillo de benceno (mejor para los amigos que son químicos), denominado anillo betalactámico, que es el responsable de la acción farmacológica de la penicilina y sus derivados.
Las cepas SARM, tienen una enzima denominada beta lactamasa, que rompe el anillo betalactámico, impidiendo la acción del antibiótico.
La naturaleza se busca la vida de cualquier forma. La demostración es justamente estas cepas SARM. El genoma de la bacteria, responde de una forma rápida a las variaciones que se pueden dar en la formula química del antibiótico, es decir responde a variaciones del ambiente, para proteger a la especie. Los humanos no adaptamos al cambio luego de millones de años. Las SARM solo necesitan 3 o 4 generaciones para adaptarse al nuevo ambiente.
-Las virales.
-Las micóticas (producidas por hongos).
-Las Bacterianas.
Dentro del espectro bacteriano hay algunas cepas que son resistentes a los antibióticos que se disponen y solo una combinación de antibióticos pueden eliminar el proceso infeccioso.
De más esta decir que los antibióticos SOLO funcionan en infecciones bacterianas y no virales (Para los hongos existen los antimicóticos, que en la práctica funcionan de una forma similar).
Dentro del grupo de bacterias, tenemos al Staphylococcus aureus. Esta bacteria vive con nosotros (es decir es saprofita), y solo en determinados casos produce infecciones que son fácilmente tratable con antibióticos de bajo espectro, hasta que nos topamos con el SARM (las siglas significan staphylococcus aureus resistente a la meticilina). Esta cepa hace que el tratamiento sea diferente y un poco más complicado que el habitual.
Las cepas SARM han sido descritas desde 1960 aproximadamente (año en que se introdujo la meticilina en el mercado). Los primeros brotes tuvieron relación con hospitales (sobre todo en paciente de Terapia intensiva), aunque últimamente ha desbordado esa frontera, para aparecen en infecciones adquiridas en la comunidad (es decir en la calle, como paciente externo).
La meticilina es un antibiótico del grupo de las penicilinas. Desde su aparición en el medio sanitario, la penicilina inicio una etapa dominada por su uso. Actualmente el uso de la penicilina es limitado por la resistencia bacteriana.
Posteriores investigaciones, hizo que aparecieran los derivados de penicilina, (amoxicilina, ampicilina, cefalosporinas) que mantiene en común un anillo de benceno (mejor para los amigos que son químicos), denominado anillo betalactámico, que es el responsable de la acción farmacológica de la penicilina y sus derivados.
Las cepas SARM, tienen una enzima denominada beta lactamasa, que rompe el anillo betalactámico, impidiendo la acción del antibiótico.
La naturaleza se busca la vida de cualquier forma. La demostración es justamente estas cepas SARM. El genoma de la bacteria, responde de una forma rápida a las variaciones que se pueden dar en la formula química del antibiótico, es decir responde a variaciones del ambiente, para proteger a la especie. Los humanos no adaptamos al cambio luego de millones de años. Las SARM solo necesitan 3 o 4 generaciones para adaptarse al nuevo ambiente.
Mecanismo de inhibición del anillo beta lactámico por la bacteria
Esto ha hecho muy difícil la aparición de nuevos antibióticos contra las cepas SARM. Actualmente se usa contra esta bacteria Vancomicina o la asociación de Amoxicilina/Acido Clavulánico. Este último inhibe a la beta lactamasa. Pero el detalle es el siguiente: En su búsqueda de perpetuar la especie, es cuestión de tiempo que las cepas SARM hagan resistencia al resto de antibióticos que se usan actualmente contra las infecciones producidas por ellos. Mas temprano que tarde…
La revista science ha publicado un interesante estudio sobre el seguimiento de estas cepas en todo el mundo. Científicos británicos, liderados por Simon Harris, mediante una novedosa tecnología de secuenciación de DNA, han rastreado los cambios o mutaciones (muy discretas) de varias muestras de las cepas SARM, detallando la transmisión de “persona a persona”, que se produce en el entorno hospitalario.
Hubo dos grupos de muestras entre 1983 y 2003. El primer grupo fueron 43 muestras tomadas en todo el mundo. El segundo grupo fueron 20 pacientes infectados en un hospital de Tailandia, probablemente por el mismo germen.
En el grupo hospitalario (por llamarle de alguna forma), se encontraron grandes similitudes en 5 pacientes ingresados en la misma unidad. Lo que explicaría una infección en cadena. La diferencia con el resto de la muestra (15 pacientes), demuestra que no hubo una sola infección en el hospital, sino varias al mismo tiempo.
Al analizar las muestras del otro grupo (le llamaré grupo mundial), se demostró la línea evolutiva seguida por el SARM en los últimos 20 años.
Este método permitió ver que las mutaciones afectan sobre todo a genes que están involucrados con la resistencia a fármacos. Además se pudo establecer una tasa de mutación de la bacteria: 6 semanas aproximadamente.
Esto abre las puertas a nuevas líneas de investigación en las infecciones. De esta forma se puede ver la evolución del agente infeccioso en el ambiente.
La resistencia bacteriana es un obstáculo que tarde o temprano nos encontraríamos los médicos. Hay cepas que mutan más lentamente, pero hay otras que lo hacen muy rápido.
El uso indiscriminado de antibióticos, ha acelerado este proceso natural. Hay un porcentaje elevado de personas que toman antibióticos sin necesidad, durante un proceso gripal con la excusa que sino lo toman, pasarían más tiempo enfermo. Realmente ningún antibiótico actúa sobre infecciones virales y el paciente mejora por la historia natural del catarro. Un proceso catarral puede durar mas tiempo del que consideramos “normal”, pero no se acortará por el uso de antibióticos.
Que hacer para evitar infecciones de este tipo? Medidas higiénicas habituales y evitar la visita a hospitales (solo lo necesario). Si se esta confirmado la infección por SARM, se debe aislar al paciente para evitar la diseminación y la posterior mutación del germen.
Queda mucho aún por investigar. La ciencia esta de pie frente a su casa, intentando ver que camino tomar.
Esto ha hecho muy difícil la aparición de nuevos antibióticos contra las cepas SARM. Actualmente se usa contra esta bacteria Vancomicina o la asociación de Amoxicilina/Acido Clavulánico. Este último inhibe a la beta lactamasa. Pero el detalle es el siguiente: En su búsqueda de perpetuar la especie, es cuestión de tiempo que las cepas SARM hagan resistencia al resto de antibióticos que se usan actualmente contra las infecciones producidas por ellos. Mas temprano que tarde…
La revista science ha publicado un interesante estudio sobre el seguimiento de estas cepas en todo el mundo. Científicos británicos, liderados por Simon Harris, mediante una novedosa tecnología de secuenciación de DNA, han rastreado los cambios o mutaciones (muy discretas) de varias muestras de las cepas SARM, detallando la transmisión de “persona a persona”, que se produce en el entorno hospitalario.
Hubo dos grupos de muestras entre 1983 y 2003. El primer grupo fueron 43 muestras tomadas en todo el mundo. El segundo grupo fueron 20 pacientes infectados en un hospital de Tailandia, probablemente por el mismo germen.
En el grupo hospitalario (por llamarle de alguna forma), se encontraron grandes similitudes en 5 pacientes ingresados en la misma unidad. Lo que explicaría una infección en cadena. La diferencia con el resto de la muestra (15 pacientes), demuestra que no hubo una sola infección en el hospital, sino varias al mismo tiempo.
Al analizar las muestras del otro grupo (le llamaré grupo mundial), se demostró la línea evolutiva seguida por el SARM en los últimos 20 años.
Este método permitió ver que las mutaciones afectan sobre todo a genes que están involucrados con la resistencia a fármacos. Además se pudo establecer una tasa de mutación de la bacteria: 6 semanas aproximadamente.
Esto abre las puertas a nuevas líneas de investigación en las infecciones. De esta forma se puede ver la evolución del agente infeccioso en el ambiente.
La resistencia bacteriana es un obstáculo que tarde o temprano nos encontraríamos los médicos. Hay cepas que mutan más lentamente, pero hay otras que lo hacen muy rápido.
El uso indiscriminado de antibióticos, ha acelerado este proceso natural. Hay un porcentaje elevado de personas que toman antibióticos sin necesidad, durante un proceso gripal con la excusa que sino lo toman, pasarían más tiempo enfermo. Realmente ningún antibiótico actúa sobre infecciones virales y el paciente mejora por la historia natural del catarro. Un proceso catarral puede durar mas tiempo del que consideramos “normal”, pero no se acortará por el uso de antibióticos.
Que hacer para evitar infecciones de este tipo? Medidas higiénicas habituales y evitar la visita a hospitales (solo lo necesario). Si se esta confirmado la infección por SARM, se debe aislar al paciente para evitar la diseminación y la posterior mutación del germen.
Queda mucho aún por investigar. La ciencia esta de pie frente a su casa, intentando ver que camino tomar.
Una acotación: Las imagenes han sido tomadas de la red. Si hay algún problema en hacerlas públicas por este medio, me lo hacen saber para retirarlas de inmediato
Saludos y Hasta la próxima
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