De pequeño escuchaba una canción de Tony Camargo, EL AÑO VIEJO, que decía sobre no olvidar el año viejo porque le dejo cosas muy buenas (una buena suegra entre otras cosas....)
A veces tenemos un annus horribilis, del cual no queremos ni acordarnos, pero aún teniendo ese tipo de año, debemos sacar partido de todo lo malo que nos haya pasado para tomar las previsiones necesarias, para afrontar problemas similares en los años venideros.
Lo anterior puede que lo llamemos experiencia, que luego intentamos transmitir a nuestro seres queridos, pero que muchas veces ellos necesitan pasar por esa experiencia para conocer al detalle y darle su propio enfoque (nadie aprende en cabeza ajena, dice mi mamá).
Otra veces no queremos que termine el año porque ha sido excelente, todo ha resultado bien y hemos mejorado nuestra calidad de vida. Otra forma de experiencia, que también queremos trasmitirle a nuestra gente...
Cada nuevo año es un reto. Tener 12 meses en los cuales hay obligaciones que atender, que son rutina, pero que también fuera de esa rutina hay vida, es una experiencia interesante. Sacar un proyecto adelante, tener una meta nueva, y poner todo el esfuerzo para que se haga realidad. Dicen que la vida es corta, entonces hay que vivirla.
No olvido el 2008. Me robaron el coche (que apareció en buen estado gracias a Dios), por lo que decidí que teníamos que tener otro. Me enteré que mi hija menor es celiaca, lo que me hizo conocer más de esa enfermedad. Me re encontré con viejos amigos (aunque sea por Internet). Por enésima vez subió el Euribor, por lo que debo pagar más por la hipoteca, pero el petróleo bajo de precio, haciendo que la inflación nos de un respiro. Mi esposa me ha aguantado un año más (y ya vamos para 10 juntos). Tengo trabajo estable y con buen ambiente. He hechos amigos nuevos (gracias a San Facebook) que comparten algunos aspecto de su vida conmigo, como si estuvieran en vivo y en directo.
No me puedo quejar del 2008. No hay para todos por igual y sé que muchos querrán olvidarlo. Sin embargo siempre de lo negativo hay algo positivo (eso me enseño mi papá) y aunque el año haya sido "malo" esas experiencias tampoco harán que lo olvidemos. Realmente malo será el año del cual no saquemos experiencias de vida.
Ojala el próximo año todos tengamos razones para no olvidarlo (me refiero a cosas buenas).
Por Cábala propia, siempre recibo el año vestido de verde como color dominante. Pienso que si no lo hago, me ira mal...La mente es muy poderosa mi gente. Creo que todos tenemos algo propio que hacemos por cábala todos los años, el 31 antes de las campanadas. Forma parte de nuestras vidas.
Feliz Año 2009. Éxito, prosperidad, ventura, salud y sobre todo paciencia (una virtud que muy pocos tienen) para toda mi gente.
Saludos y hasta la próxima